He cuidado niños desde siempre en mi entorno familiar y cercano. He compartido mucho tiempo con mis primos pequeños, y a mi ahijado lo cuido desde que tenía apenas unos meses: le he ayudado con sus medicinas, sus tareas escolares y en todo tipo de actividades a medida que iba creciendo (ahora ya tiene 8 años). Además, recientemente acompañé a mi prima durante la primera semana tras el parto de su bebé, ayudándola con el baño de la niña y en todo lo que necesitaba en esos primeros días tan delicados. Soy una persona responsable, cariñosa y con mucha paciencia, acostumbrada a adaptarme a las necesidades de cada niño y cada etapa: desde recién nacidos hasta niños más mayores. Para mí el cuidado de los niños no es solo una tarea, sino algo que llevo haciendo de forma natural toda la vida, y disfruto mucho generando un ambiente seguro y de confianza tanto para los peques como para sus familias.
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