Experiencia previa cuidando niños, preferiblemente en edades similares a la de su hija.
Disponibilidad entre semana por las mañanas para llevar a la niña al colegio de manera puntual y segura.
Posibilidad de cuidar en ocasiones durante los fines de semana por las noches, aproximadamente un par de horas.
Persona responsable, confiable y cariñosa, que disfrute de la compañía de los niños y pueda acompañarlos en sus rutinas.
Capacidad para realizar pequeñas tareas relacionadas con el cuidado de la niña, como preparar meriendas o ayudar con actividades sencillas.
Dispuesta a adaptarse a las rutinas y normas de la familia, respetando hábitos y preferencias de la niña.
Esta información la facilita el miembro; le recomendamos verificarla.
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