He estado en diversos trabajos, debido a mis estudios ; sin embargo, por circunstancias de la vida y de manera causal, debí ocuparme de un niño de 6 meses ; estuve con él hasta los 5 años.
Desde entonces, me enamoré de este trabajo.
No recuerdo experiencias más gratificantes, sorprendentes y enriquecedoras, que el que proporciona interactuar con un niño.
Nunca fue mi vocación, pero es mi estimada dedicación.
Son las que son.
Pero no inamovibles, ni a la baja, ni al alza
A cada caso, su solución