Hola, soy María, tengo 44 años y vivo en Santander. Me ofrezco como cuidadora de niños de 2 a 14 años, tanto para cuidados puntuales como para acompañamiento habitual, adaptándome a las necesidades y horarios de cada familia.
Puedo encargarme de llevar y recoger a los niños del colegio, acompañarlos a sus actividades extraescolares, ayudarles con los deberes, preparar sus comidas, jugar con ellos y acompañarlos durante el tiempo que necesitéis. También puedo echaros una mano cuando tengáis algún compromiso, una jornada de trabajo más larga o simplemente necesitéis contar con alguien de confianza para el cuidado de vuestros hijos.
Tengo experiencia cuidando niños de entre 3 y 11 años, acompañándolos en sus rutinas diarias y ocupándome de todo lo necesario durante el tiempo que permanecen a mi cargo. Además, he trabajado como monitora en ludotecas, una experiencia que me ha permitido tratar con niños de diferentes edades y seguir desarrollando mis habilidades para cuidar, acompañar y entretener a los peques.
Soy una persona responsable, activa, alegre y muy paciente. Me gusta crear un ambiente tranquilo y agradable, respetando siempre la personalidad y el ritmo de cada niño. Creo que el cariño, la paciencia, la atención y una buena dosis de sentido del humor son fundamentales para que los niños se sientan cómodos y seguros.
Para mí también es importante que exista una buena comunicación con los padres. Cada familia tiene sus propias rutinas, normas y necesidades, y me adapto a ellas procurando que tengáis la tranquilidad de saber que vuestros hijos están bien cuidados y acompañados.
No tengo inconveniente en desplazarme por Santander y estoy disponible tanto para ocasiones puntuales como para cuidar de vuestros hijos de forma habitual, si lo que buscáis es alguien de confianza con quien poder contar.
Si buscáis una persona responsable, cariñosa y de confianza para cuidar de vuestros hijos, estaré encantada de conoceros y hablar con vosotros para conocer vuestras necesidades.
Mi tarifa habitual es de 11 € por hora. El precio puede variar ligeramente dependiendo del número de niños, el horario o las necesidades concretas del servicio. En cualquier caso, siempre prefiero hablarlo previamente con la familia para acordar una tarifa que resulte adecuada para ambas partes.
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