Cuidado y supervisión de niños, garantizando su bienestar y seguridad en todo momento. Acompañamiento en actividades diarias como juegos, comidas y rutinas de descanso. Apoyo en tareas básicas del hogar relacionadas con el cuidado infantil, manteniendo un ambiente ordenado y seguro. Comunicación constante con los padres sobre el desarrollo, comportamiento y necesidades de los niños. Cumplimiento de horarios y normas establecidas por la familia.
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