Para poder ofrecer el servicio de cuidado infantil es necesario que el menor esté en buen estado de salud general y que no requiera cuidados médicos especializados. Es importante que la familia proporcione toda la información relevante sobre rutinas, alimentación, horarios de sueño, posibles alergias o necesidades específicas del niño o niña.
El servicio se realiza únicamente en el horario acordado previamente y no incluye pernocta salvo que se haya pactado expresamente. En caso de imprevistos o cambios de horario, se deberá avisar con la mayor antelación posible para poder reorganizar la disponibilidad.
Se requiere que la familia facilite todo lo necesario para el cuidado del menor (comida, pañales, biberones, ropa de cambio y cualquier otro elemento que utilice habitualmente), con el fin de mantener su rutina lo más estable posible.
Por seguridad y bienestar del menor, se respetarán siempre las indicaciones de los padres o tutores legales.
La tarifa incluye el cuidado y supervisión del menor durante el horario acordado, atención a sus necesidades básicas, acompañamiento en juegos y actividades apropiadas para su edad, preparación de meriendas ya proporcionadas por la familia, cambios de ropa o pañal si fuera necesario y mantenimiento básico del orden de los espacios utilizados durante el servicio.
La tarifa no incluye tareas domésticas extensas, cocina para toda la familia ni cuidados especializados que requieran formación profesional específica.
Esta información la facilita el miembro; le recomendamos verificarla.
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