La primera experiencia como canguro que tuve fue con mi hermana pequeña, nos sacamos 5 años y siempre he cuidado de ella. Me empezaron a interesar los niños muy pronto y con 14 años ya empecé a cobrar por quedarme noches o tardes con niños pequeños (de 4 a 9 años). Más tarde, fui monitora de campamento en Polonia de manera voluntaria donde les enseñaba inglés con juegos. He seguido trabajando para hijos de amigos o personas cercanas durante más de 2 años. Ahora estoy estoy buscando hacerlo de forma más profesional. Me entiendo muy bien con ellos, me encanta pasar tiempo escuchándoles o enseñándoles, disfruto mucho y tengo una imaginación muy grande para crear juegos.
Tarifas completamente adaptables.